Sentada por una vivienda diga: resultados
Como era de esperar la sentada no ha sido exitosa. Es lógico ya que, como certeramente apuntó David, o bien se convoca una protesta tradicional desde uno o varios centros de poder (partidos, sindicatos, asociaciones) o bien se genera espontáneamente un clima de swarming civil en la red, algo imprevisible y que nadie puede controlar.
En este caso han intentado hacer una protesta tradicional lanzada desde la red y evidentemente ha fracasado. Sin sindicatos, partidos o grupos de presión poderosos no es posible llevar a cabo una movilización masiva de tipo tradicional. Tampoco se ha generado el clima de revuelta espontánea al estilo de las protestas de otoño en Francia o del 13-M en España, porque no ha habido el suficiente debate e indignación colectiva previa. Aún me sorprende que los medios de comunicación tradicionales, como El País o El Mundo, hayan resaltado la noticia. Incluso en El País apareció una carta al director con toque racistilla y todo.
No nos engañemos: nadie va a tomar medidas para solucionar el problema de la vivienda, porque si de verdad pincha la burbuja y hay una crisis en la construcción tendremos una crisis económica severa en España. Evidentemente, ningún partido político quiere que se le venga encima una crisis económica porque eso significa la casi segura pérdida del poder. No hay que olvidar que, gracias a las políticas de socialistas y populares en sus diversos gobiernos, tenemos un país con pocas exportaciones, poca industria, poquísima inversión en investigación y desarrollo tecnológico y cuya economía depende básicamente del consumo interno, el turismo, la construcción y la especulación inmobiliaria.
En este caso creo que la situación es clara: hay que poner freno cuanto antes a esta dependencia económica de la construcción y la especulación. Los gobiernos central, autonómicos y locales deben actuar con celeridad para invertir cuanto antes esta tendencia e ir cambiando poco a poco la economía del país hacia algo más estable. Seguir alimentando al monstruo e inflando la burbuja sólo nos puede llevar a un pinchazo y una gran crisis como la de los 90 que afectará principalmente a los de siempre: personas con rentas bajas y contratos temporales. Pero sólo si los gobiernos sienten la presión de la ciudadanía y el peligro de desgaste electoral se tomarán en serio el problema.
Me reafirmo en lo que ya escribí: lo más efectivo es producir agitación masiva, debate, indignación generalizada, no tener miedo ni pereza a generar acciones de protesta espontáneas y, sobretodo, que nadie intente hacer de centro ni prota, porque no conseguirá nada. El swarming civil no se diseña ni se controla, surge espontáneamente después de un periodo previo de compartir información, debatir y agitar.






Enrique Gómez 2005
Mayo 15th, 2006 a las 12:29
Cualquiera que participara en las asambleas de parados de 1998 que se constituyeron en las principales ciudades al rebufo de las movilizaciones de Francia y la marcha de Amsterdam de 1997, le habrá sonado muy similar a éste intento de emular la confrontación social francesa en nuestro país.
Yo propondría una realizar una acampada. Primero porque respondería a la necesidad de convocar algo con suficiente tirón mediático para estimular más la participación de la gente interesada. Segundo porque se constituirían “lugares” a través de los cuáles se canalizaría la gestión y la participación en la movilización. Y ahí si que podrían ir saliendo propuestas de acciones como la okupación simbólica de inmuebles desocupados, la okupación de organismos con competencias políticas de urbanismo y vivienda, la organización de conciertos, paelladas, lecturas de poesía, organizar charlas….
En fin, ir dándole continuidad al asunto y aterrizar a través del debate colectivo en las propuestas en concreto que deberían exigirse a los gobernantes.
Mayo 15th, 2006 a las 15:43
Complejo asunto, porque cuesta trabajo localizar a un “culpable” claro al porque ir. Son culpables las políticas económicas de los gobiernos de los últimos quince años, culpables las empresas constructoras que presionan a los ayuntamientos para recalificar terrenos para “vivienda libre”, los ayuntamientos que se dejan presionar encantados, a veces por razones tan poco delincuenciales como porque así no tienen que subir los impuestos municipales para seguir prestando servicios o incluso mejorarlos, culpable tu vecina que invirtió sus ahorros de su vida en un piso y quiere que su precio suba y suba…
Eso no debería impedir que existiera una agitación permanente alrededor de este tema y que se fueran creando en red grupos dedicados a “trabajar” sus zonas, y encontrarse y reflexionar fenómenos parelelos como los “asustaviejas”, o la ocupación…
Con su dificultad enorme, creo que hay terreno para moverse, siempre que no se haga “porque los franceses sí que saben”…
Mayo 17th, 2006 a las 21:09
Mucho me temo que segun pasa el tiempo los adeptos al movimiento van perdiendo numero segun cometen la irresponsabilidad de adquirir una vivienda. Nada tan seguro para cambiar de actitud como meterse en una hipoteca, y repentinamente el que condenaba el precio alto de la vivienda y al gobierno de turno se calla y alberga esperanzas de que siga subiendo.
Que venga una crisis gorda y reviente el sistema de raiz, porque si no no veo voluntad de cambio ni sensatez en este pais de paletos, descerebrados y corruptos.
Mayo 19th, 2006 a las 23:37
Como decía un proverbio, creo que de la religión budista: “El hombre obra siempre bien” o, lo que es lo mismo, hagamos lo que hagamos, cada uno de nosotros cometemos nuestras acciones procurándonos siempre, a la fin, un bien, según la ley de la conservación de la vida. Y es que estoy muy de acuerdo con los comentarios de Daniel y de Fran, Deberíamos no ser hipócritas, y admitir que ni los políticos son los malos, ni los promotores, constructores, ayuntamientos, ni siquiera la vecina. Porque, ¿quién no quiere hacer dinero? Si yo pudiera especular, lo haría, pero por desgracia, soy de los que no tienen otra alternativa que indignarse por no poder acceder de forma digna a una vivienda. Un jefe que tuve me contó que trabajaba con un immobiliaria, y que estaba haciendo mucho dinero, se llevaba 12000€ de comisión por cada venta, y hace un mes habían vendido 20 viviendas. Y me alegré por él. Pero a la vez me entristeció por la parte que me toca, yo tengo que trabajar veinte años, o más, para ganar esa cantidad de dinero. Él entendió mi situación, y me dijo que “Él no había hecho el país así”. Conclusión: como siempre, y una vez más, esto es la ley del más fuerte. Cada uno que reivindique lo que crea conveniente en su momento, que cambie de parecer según le interese, y sobre todo, que no se nos llame un país de paletos, creo que hay de todo en éste país, y para que hayan listos tienen que haber tontos, pero esto en todas partes. ¡¡Sobre todo poca hipocresía!!
Mayo 20th, 2006 a las 17:43
[…] Sentada por una vivienda diga: resultados Como era de esperar la sentada no ha sido exitosa. Es lógico ya que, como certeramente apuntó David, o bien se convoca una protesta tradicional desde uno o varios centros de poder (partidos, sindicatos, asociaciones) o bien se genera espontáneamente… […]