¿Qué pasa con la ONU?
¿Qué ha pasado en Naciones Unidas?. Hoy amanecíamos con una noticia en algunos medios de comunicación: se aviva la polémica por el grave caso de corrupción en el programa petróleo por alimentos para Irak. La cuestión es que Saddam Hussein se quedó con 10.200 millones de dólares que utilizó, según parece, para reforzar su poder y su régimen. En el caso se han visto envueltas empresas francesas, chinas y rusas, justamente algunos de los países que se opusieron en el Consejo de Seguridad a una intervención de la ONU en Irak. El caso salpica al propio Koffi Annan, cuyo hijo está involucrado en el asunto.
En mi modesta opinión hay dos temas que no encajan en todo esto. Uno radica en la idea de ayuda al desarrollo, que acaba siendo más una manera de tirar el dinero, de fortalecer a dictadores y de generar desequilibrios en zonas delicadas, que una forma de contribuir al bienestar y el progreso de esos lugares. Si de verdad pretendemos que los países con atrasos se desarrollen, nosotros (los estados ricos), más que ayudarles a que se desarrollen mediante parches deberíamos permitirles que se desarrollen, por ejemplo acabando con las barreras proteccionistas que imponemos a sus productos y acabando con las subvenciones a nuestra agricultura deficitaria. En definitiva, permitirles competir con los demás países en igualdad de condiciones y sin zancadillas. Y en todo caso, en los programas de ayuda al desarrollo que se lancen deberían gastarse partes importantes de los presupuestos a realizar auditorías y controles severos para comprobar que el dinero realmente se utiliza para el fin que se propuso, y no para acabar en el bolsillo de dictadores, empresarios y comisionistas desaprensivos.
El otro tema que no está muy claro es por qué tenemos que seguir con una ONU con estructura de Guerra Fría. La ONU actual está pensada para negociar entre grandes estados, entre bloques, en una situación de tensión internacional. Ahora ya estamos en el siglo XXI y todo ha cambiado. Quizá sería el momento de reformar esta institución y convertirla en una especie de club de las democracias, donde el respeto a los derechos humanos y a los sistemas de libertades sean una exigencia, no una recomendación. En definitiva, una ONU donde los dictadores no decidan y donde los países libes tengan más peso que los oscuros regímenes.
Y para esa nueva ONU la mejor secretaria general sería una persona muy especial: Emma Bonino. ¿Por qué?. Porque es una mujer con un gran prestigio, es independiente, se muestra favorable a la globalización, es feminista de las de verdad (de las que trabaja por la igualdad), conoce el mundo árabe (de hecho reside en el Cairo), es una luchadora incansable por los derechos humanos y ya tiene mucha experiencia en cargos similares.






Enrique Gómez 2005
Septiembre 8th, 2005 a las 17:34
Hola Enrique,
Le he enviado un mail a Emma Bonino solicitándole que me aclare una parte de su texto. Seguramente, no tenga tiempo para contestarme, así que te hago extensiva mi cuestión, por si tú podrías darme una respuesta:
Dice Bonino: “¿Pero es posible que alguien piense realmente que produciendo menos riqueza puede resultar más fácil el combate contra la pobreza? ”
¿De dónde ha sacado eso esta mujer? ¿Ya sabe que todos los antiglobis están en contra de la generación de riqueza? Vamos, es absurdo. ¿Quién está, para ella y sus seguidores del PRT, en contra de la generación de riqueza? ¿Acaso quién pide una especial vigilancia para el medio ambiente y que las empresas no operen a su libre albedrío, quienes abogan por el cumplimiento de Kyoto, quienes son partidarios de un comercio justo, quienes critican y actúan -insisto- actúan contra gobiernos corruptos, quienes luchan contra la marginación y criminalización de los inmigrantes, quienes piden una verdadera democratización de las instituciones, quienes se oponen a la política exterior de los EEUU -por cierto, muy curiosas las simpatías de los Bonino y Panella con los americanos y con su admón.- y quiénes no creo que estén por la prohibición del preservativo?
Septiembre 8th, 2005 a las 18:45
Según algunas teorías conspiranoicas desde que Annan criticó a EEUU por la invasión a Irak le están lloviendo los palos desde todos los puntos cardinales. Insinuan que EEUU quiere desprestigiarlo y poner al frente a alguien menos independiente.
Septiembre 8th, 2005 a las 22:04
Voy a hacer una serie de preguntas que se me han ocurrido, sin maldad, de verdad:
Puede una institucion que fue creada como punto de encuentro pacifico de naciones para evitar conflictos y dirimir los existentes tomar todas las atribuciones que la ONU ha tomado?
Era este el papel que sus fundadores pensaron para la ONU?
Si la ONU no fue creada para todo lo que esta haciendo…es necesario crear otra institucion?
Por que EEUU es el mayor deudor a las arcas de la organizacion?
Es legitimo el veto en el consejo de seguridad?
Sobre la candidatura de Emma bonino, sin duda lo hara mejor que el ex-nazi Kurt Waldheim , mejor que el inoperante Perez de Cuellar, mejor que casi todos estos, pero es que el liston esta tan bajo que incluso si presentamos una bicicleta y esta consigue el puesto, mejorara lo existente.
Otra cosa es que Bonino gane, que por muy maja que sea esta buena mujer creo que no gana nada desde que gano la presidencia de su comunidad de vecinos .
Septiembre 8th, 2005 a las 22:13
La reforma de la ONU es, en mi opinión lo mas importante que debemos hacer si queremos seguir existiendo.
La reciente crisis desencadenada tras el 11S ha tenido como efecto positivo el mostrar lo obsoleta que esta la ONU.
La próxima crisis debe ser gestionada por una ONU renovada, con un Consejo de Seguridad mas amplio y representativo…eso o el riesgo de desaparecer aniquilados por nuestras propias armas de destruccion masiva es altísimo.
Yo veo la nueva ONU mas como un parlamento mundial que como un club de democracias de corte occidental y
el Consejo de Seguridad debe poder actuar como “gobierno mundial” ante una crisis. Para ello debe ser reconocido por todos sean demócratas, teócratas o autócratas.
Toda la diversidad de poderes que emanan de las diversas culturas y religiones han de tener cabida en la nueva ONU…la democracia planetaria solo puede llegar con el tiempo,con el desarrollo socio-económico global.
Septiembre 8th, 2005 a las 22:41
Para los radicales estar en contra de la globalización y pedir una especial vigilancia para el medio ambiente y que las empresas no operen a su libre albedrío (como abogar por el cumplimiento de Kyoto o ser partidarios de un comercio justo; o criticar y actuar contra gobiernos corruptos; o luchar contra la marginación y criminalización de los inmigrantes; o pedir una verdadera democratización de las instituciones) no son objetivos compatibles.
Y no lo son, no porque una persona no apostar por ambas cosas a la vez sino porque ambas cosas a la vez son incompatibles.
Los radicales hace ya que trocamos el adjetivo “salvaje” que acompañaba a globalización por “irrealizada”. Globalizar mercados tiene a la fuerza que ser globalizar democracia, derechos humanos y libertades civiles.
Y es que la única forma de atacar los problemas de nuestra época es de forma transnacional, de forma globalizada. Antiglobalización y ecología, antiglobalización y democracia, antiglobalización y transparencia son callejones sin salida.
Sobre el tema de la riqueza, esta se crea por los individuos a través de unos protocolos determinados (mercado). Limitar el mercado de forma gratuita claro que es una limitación de la creación de riqueza; y esto es una constante en el pensamiento “no-logista”.
Y sobre las “curiosas simpatías”, no entiendo que tienen de curiosas. Creo personalmente que tratar de impulsar un sistema más democrático que el actual no es curioso.
Un saludo
Septiembre 9th, 2005 a las 10:39
“Globalizar mercados tiene a la fuerza que ser globalizar democracia, derechos humanos y libertades civiles”.
Vale, estupendo. A partir de ahora pediré consejos democráticos a Cheney y su Halliburton:
Lección 1.- Cómo hacer una guerra sin que se den cuenta de nuestros pelotazos petrolíferos bajo un revestimiento democrático basado en la libre elección de la población iraquí, en manos de la cual, eso sí, no dejaremos el aprovechamiento y comercialización de sus productos.
Porque, claro, la cebecera del temario es “Globalizar mercados tiene a la fuerza que ser globalizar democracia, derechos humanos y libertades civiles”.
Pues muy bien, oye. Andando, que es gerundio.
Septiembre 9th, 2005 a las 13:17
Vamos a ver…
Quizá no me expliqué bien. No me refiero a que al globalizar mercados se extienda la democracia. Más bien a que el si dejamos que el esfuerzo globalizador sea únicamente económico, no podrán aplicarse cosas como la vigilancia del medio ambiente, ni la democratización real de los países.
Por eso el Partido Radical pone su empeño en la globalización de instituciones (El PRT impulsó al Tribunal Penal Internacional y está trabajando por la Organización Mundial de las Democracias), porque la globalización debe (tiene) que ser una globalización de libertades y derechos civiles a la par que de mercados.
¿La comparación con Cheney es un intento de arrimar el ascua y asociarnos a lo políticamente mal visto? Porque o es eso o es que te estás pasando a la torera el medio siglo de lucha radical. Una lucha que ha convertido a los radicales en abanderados de la no violencia y el Estado de Derecho en todo el mundo.
Somos defensores de una reforma electoral que abandone la proporcionalidad y se base la uninominalidad. Similar al sistema anglosajón. Y sentimos un gran respeto por las estructuras sociales del Reino Unido y de los Estados Unidos. De esos hechos nace nuestra afinidad a USA.
Porque como liberales, estamos vinculados internacionalmente al Partido Demócrata y tenemos coincidencias ideológicas con el Partido Libertariano. No somos Republicanos, ni “Bushistas”.
Espero haber explicado mejor nuestra posición.
Septiembre 9th, 2005 a las 13:18
Un extracto de este post en Libro de Notas