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Kerry - Bush: un mapa de 1861

Clasificado bajo: General — admin a las 11:21 pm el Miércoles, Noviembre 10, 2004

· La Guerra Civil Americana (1861 - 1865)

En 1861 estalló la Guerra Civil en los Estados Unidos de América. En aquellos tiempos el país no estaba del todo colonizado, acababa de adquirir Florida y Louisiana, se habían anexionado Texas y habían estado en guerra con los mexicanos. Era un país todavía sin una identidad y una estructura claras y de hecho no habían pasado más que poco más de ochenta años desde su fundación.

En la América de 1861 había dos sociedades bien diferenciadas: por un lado los Estados del Sur, con unas estructuras y una economía de sociedad agrícola, donde les interesaba mantener la esclavitud. Y por el otro los Estados del Norte, liderados por Nueva Inglaterra, donde se estaba forjando una estructura de sociedad industrial, inclinada hacia las fábricas, el comercio, los intereses financieros y las grandes corporaciones. Estas dos sociedades estaban representadas en aquel momento por dos líderes, por un lado Thomas Jefferson representando mayoritariamente a la moderna sociedad industrial del Norte (en el Partido Republicano, antecesor del actual Partido Demócrata), y por el otro Alexander Hamilton defendiendo los intereses de los colonos agrícolas del Sur (en el Partido Federalista, que posteriormente dio lugar al Partido Republicano).

Los historiadores atribuyen las principales causas de la Guerra Civil a dos factores: los aranceles y la esclavitud.

La joven industria iba cobrando empuje progresivamente en Nueva Inglaterra, mientras que en el Sur la invención de la máquina desmontadora de algodón de Eli Whitney hacía crecer las extensiones agrícolas, colonizando nuevos campos de cultivo. Pronto surgieron las diferencias en cuanto a la aplicación de los aranceles, que favorecían a la industria del Norte para protegerla de los productos europeos, pero perjudicaban a los agricultores del Sur puesto que elevaban los precios para ellos.

Además la agricultura sureña estaba sustentada fundamentalmente en la mano de obra esclava. La esclavitud había sido abolida en los Estados del Norte a principios del S.XIX de forma que en 1819 tan sólo pervivía en la mitad de los 22 recién creados Estados. Tras la creación de los Estados de Missouri y Maine se estableció el paralelo 36º30′ como línea que separaba la zona esclavista de la abolicionista.

Las diferencias económicas entre el Norte y el Sur y la conquista de nuevos territorios en el Oeste, como Kansas, Nebraska, Nuevo México, Utah y California pusieron de nuevo el problema sobre la mesa, y quedó invalidada la solución del Compromiso de Missouri. El avance del ferrocarril desde la costa Atlántica hacia el Oeste abolicionista sumía a los Estados del Sur en un grave retraso económico con respecto a los del Norte y del Oeste. En 1861 Lincoln llegó a la presidencia por el apoyo mayoritario de los norteños, y unas semanas después los Estados del Sur, uno tras otro, fueron abandonando la unión para formar los Estados Confederados de América.

Tras una guerra en la que murieron más de 600.000 personas, y donde el Norte tenía la supremacía militar y tecnológica, en abril de 1865 los Estados Confederados se rindieron. Así Lincoln consiguió que los Estados Unidos fueran una nación indivisible, además de la abolición oficial de la esclavitud.

La historiografía oficial basa esta guerra en los aranceles y la esclavitud, pero el análisis sociológico de algunos autores hace pensar que quizá fuera más bien una guerra entre el viejo mundo agrícola en el Sur y el revolucionario mundo industrializador en el Norte, con todos los cambios económicos, poblacionales, sociales, familiares, morales, etc. que la industrialización planteaba. Al ganar la Unión, los norteños aseguraron la supremacía de los intereses industriales sobre los agrícolas, y los Estados Unidos pudieron encabezar a la nueva sociedad industrial que se estaba forjando en muchos países del mundo.

· Kerry - Bush: un mapa de 1861

Observando un mapa de la distribución de los bandos al comienzo de la Guerra se puede apreciar cómo los Estados de la Unión eran básicamente los del Nordeste y Noroeste y los Confederados los del Sur. Este mapa presenta un gran paralelismo con el de los resultados electorales de las recientes elecciones presidenciales: Kerry ganó en las dos costas del Norte y Bush ganó en el Sur y el Medio Oeste:

Si atendemos al grado de tecnologización en los diferentes Estados se puede observar que en general las zonas más urbanas y tecnológicas (las dos costas Atlántica y Pacífica) han apoyado a los demócratas en las presidenciales, mientras que las zonas del Sur y del Medio Oeste apoyaron mayoritariamente a Bush. Quizá se pueda trazar un paralelismo con el caso de la lucha mundo agrícola - mundo industrial, materializada en la Guerra de Secesión, y hablar en la situación actual de una lucha mundo industrial (y agrícola) - mundo tecnológico, con todos los matices que se quiera.

A día de hoy en los países desarrollados coexisten dos sociedades en planos diferentes: por un lado una sociedad de revolución tecnológica, que vive en gran parte en la red y que tiene una nueva concepción del mundo, y por el otro la sociedad que se resiste a los cambios y que se empeña en mantener a toda costa las viejas estructuras sociales y los mitos de la era industrial (e incluso en algunos casos pre-industrial).

En los Estados Unidos conviven un Norte con una emergente economía tecnológica, y un Sur todavía muy agrícola en algunas zonas o industrial en otras, donde pervive el proteccionismo y que se estructura en gran medida en las instituciones de siempre.

Evidentemente esta lectura refleja tan sólo una tendencia general, puesto que en el Sur también hay millones ciudadanos de la nueva ola y en el Norte de la vieja.

Habrá que esperar para ver cómo evoluciona la sociedad americana en los próximos años, aunque parece que los fracasos en la guerra global de Bush ya están llegando. ¿Aguantará el cinturón bíblico la política internacional de Bush?, ¿la expansión de las nuevas redes sociales aumentará el voto demócrata?, ¿o aparecerá un nuevo candidato republicano más adaptado a los nuevos tiempos y con un discurso diferente al de Bush?.

En esta ocasión los tekis de Seattle y los abogados open minded de Boston han perdido contra los New Born Christian de Arizona o Mississippi. Veremos qué nos depara el futuro…

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