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El fin de los papeles para nadie

Clasificado bajo: General — admin a las 6:47 pm el Sábado, Junio 19, 2004

El gobierno británico está decidido a acabar con una de las peculiaridades más extrañas y formidables del sistema británico: la no - identificación de sus ciudadanos. A partir de ahora se irá introduciendo paulatinamente una especie de carné de identidad tecnológico (con huellas dactilares, datos biométricos y señales del iris ocular). Con ello pretenden conseguir que sea imposible la falsificación de este documento, con el objetivo final de luchar contra el terrorismo.

Y es que en el país de la soberanía individual, a día de hoy, la gente se identifica con diversos documentos según en qué situación se encuentre: para viajar al extranjero con el pasaporte, para hacerse el carné del videoclub basta con una tarjeta de crédito o de la universidad, para abrir una cuenta bancaria requieren un contrato de trabajo y acreditar un domicilio, para votar en las elecciones hay que registrarse unas semanas antes, para ir al hospital se pide la tarjeta del National Health System, etc. Es decir, la propia sociedad (ciudadanos, empresas e instituciones) se dotan unos a otros de documentación sin necesidad de entregar sus datos íntimos a un centro estatal.

La idea es que en 2007 casi todos los habitantes del Reino Unido dispongan de DNI, y hacerlo obligatorio en 2013 vía votación parlamentaria. Se prevén multas de más de 2.500 libras para el que no facilite sus datos.

Pero hay algo que se les escapa a este nuevo tipo de políticos británicos burocratizados, y es considerar a qué tipo de terrorismo se están enfrentando. Se podría pensar que controlar a la población puede ayudar a derrotar a un terrorismo tradicional (tipo ETA o IRA). Pero aun en ese caso se puede apreciar que han logrado terminar con el terrorismo en Irlanda del Norte sin disponer de datos masivos de ciudadanos, ni por supuesto DNI obligatorio (aunque el modelo sea el de las dos comunidades irreconciliables, que ese es un asunto aparte).

El tema de los papeles es aún más complicado cuando se trata del nuevo terrorismo en red de Al-Qaida. Los presuntos autores de los atentados del 11-M tenían DNI, permiso de trabajo, regentaban tiendas, y alguno hasta disfrutó de una beca pre-doctoral del gobierno.

¿Realmente con este tipo de medidas van a parar los británicos al nuevo terrorismo islámico?. Difícilmente. Más bien están perdiendo una de sus más emblemáticas señas de libertad individual.

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