La revolución de la radio personalizada
A mediados del año 2005 los internautas pudimos descubrir una novedad que para mí supone toda una pequeña revolución: la radio personalizada. Desde hace unos meses no hay ningún archivo mp3 en el disco duro de mi ordenador porque siempre que quiero escuchar música conecto con alguna de las radios del nuevo paradigma disponibles en la red.
Quizá el programa más brillante sea last.fm, sobre el que decía Pere Quintana hace unos meses: “Em té sense paraules. Simplement al·lucinant! Té tot el que tenia Orkut, però molt més ben fet, molt més obert i amb la música com factor unificador. Simplement brutal. Que tremolin els intermediaris! Ja no els necessitem!“.
Last.fm mezcla música con redes sociales para crear unas gigantescas bases de datos de gustos musicales. Los usuarios pueden instalarse un plugin que registra sus listas de reproducción en el servidor de last.fm, para establecer qué combinaciones de grupos y canciones escuchan los internautas y cuáles son más afines entre ellas. Además tiene un precioso reproductor (también disponible para GNU/Linux :-)) en el que el oyente puede elegir un conjunto o artista, y a continuación escuchar temas de intérpretes similares al que ha elegido. El único problema que presenta este servicio es que está demasiado orientado a la música norteamericana.
También es muy bueno Yahoo Music, que tiene una versión gratuita y otra de pago sensacional. Aquí es posible crearse una emisora propia eligiendo los grupos que al usuario le agraden. Además se puede valorar cada canción mediante una escala de puntuación, de manera que el programa va aprendiendo poco a poco los gustos del radioyente. El principal inconveniente radica en que está diseñado para Windows y MS Explorer (la música suena en formato WMA de Microsoft). Es una pena, porque si lo abrieran a otros navegadores y sistemas operativos Yahoo Music podría tener muchos más seguidores. Las grandes corporaciones siempre van a remolque de los hackers y tardan un tiempo en enterarse de qué va la fiesta.
Pandora es otro streaming de radio online. Es similar a last.fm, aunque parece ser que, a la hora de la elección de los temas, consta de un motor que examina y clasifica cada canción según ciertos atributos musicales como la cadencia del ritmo, la armonía, la escala, etc. La base de datos que rige este programa pertenece al Music Genome Project. Pandora también tiene un inconveniente, y es que el reproductor en su sitio web funciona bajo el nefasto Macromedia Flash.
Otros servicios también de gran interés son Jamendo, basado en redes P2P, iRATE radio o KCDWmusic.
Muchos internautas hemos abandonado hace tiempo el emule y el bitorrent, ya no tenemos música en el disco duro de nuestros ordenadores y no grabamos cds musicales. ¿En qué medida afectan las redes de radio social a los derechos de autor?. Como dijo Pere: que tiemblen los intermediarios.










Enrique Gómez 2005