La Tercera Ola

redes, tecnología y sociedad

La revolución de la radio personalizada

Archivado en: General — enrique a las 11:05 pm el Miércoles, Enero 18, 2006

A mediados del año 2005 los internautas pudimos descubrir una novedad que para mí supone toda una pequeña revolución: la radio personalizada. Desde hace unos meses no hay ningún archivo mp3 en el disco duro de mi ordenador porque siempre que quiero escuchar música conecto con alguna de las radios del nuevo paradigma disponibles en la red.

Quizá el programa más brillante sea last.fm, sobre el que decía Pere Quintana hace unos meses: “Em té sense paraules. Simplement al·lucinant! Té tot el que tenia Orkut, però molt més ben fet, molt més obert i amb la música com factor unificador. Simplement brutal. Que tremolin els intermediaris! Ja no els necessitem!“.

Last.fm mezcla música con redes sociales para crear unas gigantescas bases de datos de gustos musicales. Los usuarios pueden instalarse un plugin que registra sus listas de reproducción en el servidor de last.fm, para establecer qué combinaciones de grupos y canciones escuchan los internautas y cuáles son más afines entre ellas. Además tiene un precioso reproductor (también disponible para GNU/Linux :-) ) en el que el oyente puede elegir un conjunto o artista, y a continuación escuchar temas de intérpretes similares al que ha elegido. El único problema que presenta este servicio es que está demasiado orientado a la música norteamericana.

También es muy bueno Yahoo Music, que tiene una versión gratuita y otra de pago sensacional. Aquí es posible crearse una emisora propia eligiendo los grupos que al usuario le agraden. Además se puede valorar cada canción mediante una escala de puntuación, de manera que el programa va aprendiendo poco a poco los gustos del radioyente. El principal inconveniente radica en que está diseñado para Windows y MS Explorer (la música suena en formato WMA de Microsoft). Es una pena, porque si lo abrieran a otros navegadores y sistemas operativos Yahoo Music podría tener muchos más seguidores. Las grandes corporaciones siempre van a remolque de los hackers y tardan un tiempo en enterarse de qué va la fiesta.

Pandora es otro streaming de radio online. Es similar a last.fm, aunque parece ser que, a la hora de la elección de los temas, consta de un motor que examina y clasifica cada canción según ciertos atributos musicales como la cadencia del ritmo, la armonía, la escala, etc. La base de datos que rige este programa pertenece al Music Genome Project. Pandora también tiene un inconveniente, y es que el reproductor en su sitio web funciona bajo el nefasto Macromedia Flash.

Otros servicios también de gran interés son Jamendo, basado en redes P2P, iRATE radio o KCDWmusic.

Muchos internautas hemos abandonado hace tiempo el emule y el bitorrent, ya no tenemos música en el disco duro de nuestros ordenadores y no grabamos cds musicales. ¿En qué medida afectan las redes de radio social a los derechos de autor?. Como dijo Pere: que tiemblen los intermediarios.

last.fm

CAC, COPE y “libertad de expresión”

Archivado en: General — enrique a las 9:47 pm el Viernes, Enero 6, 2006

Últimamente anda la cosa revuelta en el mundillo politicoide como consecuencia del impulso por parte del gobierno de Cataluña de un órgano (Consejo Audiovisual de Cataluña) dedicado, entre otras cosas, a “velar por el pluralismo político, religioso, social, lingüístico y cultural, por la neutralidad y honestidad informativas y por el cumplimiento de las normas de uso de la lengua catalana“.

Hablar de libertad de expresión supone un ejercicio muy delicado y complicado. Los principales implicados en la refriega que se ha organizado en torno a esta cuestión (partidos y medios de comunicación de masas) no son los más indicados para solicitar libertad de expresión, porque esa libertad no existirá hasta que la tecnología permita a cualquier persona o grupo llegar a la misma audiencia, sin filtros, que estos medios de masas. Un ciudadano cualquiera puede expresar sus ideas, pero si no tiene la capacidad de comunicárselas a un número importante de lectores u oyentes en realidad no tiene libertad de expresión, ya que da igual lo que diga si no tiene los medios para difundirlo.

Teniendo en cuenta este aspecto, que nunca hay que olvidar, conviene defender en cualquier caso la libertad de expresión mediante medios de comunicación porque es uno de los principios fundamentales de cualquier democracia. Me sorprende mucho ver a personas de indudable trayectoria democrática tratar de imponernos este Consejo, el peor órgano de censura desde la dictadura de Franco, según lo ha calificado el Comité Mundial de Libertad de Prensa.

Como Pilar Rahola, yo también detesto a la COPE y creo que las ideas que irradian desde sus micrófonos algunos de sus locutores generan odio y crispación, pero no puedo impedirles que se expresen. Lo primero que debemos hacer los que no nos gusta la COPE es no escucharla. Si alguna vez atacan al honor de alguien, que vaya al juzgado y presente una denuncia. Celebraría que un juez impusiera una sanción a un medio de comunicación que se ha pasado de la raya, pero por el contrario me parece atroz que un político pueda sancionar a un periodista y decidir si lo que este último dice es veraz o no.

Se está generando últimamente un clima de crispación sin techo a medio plazo. La COPE, Libertad Digital y otros medios crispan y mucho, pero no son los únicos. Ahora toca pararles los pies a todos ellos, periodistas crispadores y políticos censores, para evitar que nos dejen el país arrasado.

Stop crispación y censura

Ganar dinero sin copyright

Archivado en: General — enrique a las 9:22 pm el Domingo, Enero 1, 2006

Un brasileño ha conseguido demostrar, una vez más, que se puede ganar mucho dinero en el mundo de la música prescindiendo del copyright. João Marcelo Bôscoli creó en 1998 la discográfica Trama y ya ha logrado superar en volumen de negocio a la multinacional Sony en Brasil. Trama, afincada en Saô Paulo, lleva distribuyendo música gratuitamente en formato mp3 desde el año 2001, actualmente tiene un repertorio de más de 34.000 canciones y ya ha trabajado con 13.000 artistas.

La clave de Trama radica en su slogan “no vendemos plástico, trabajamos con música”. Hay infinidad de estudios que explican qué porcentajes del precio de un CD van a parar a cada uno de los que intervienen en el proceso de producción, promoción y distribución, y muchos músicos se resignan a quedar a merced de las empresas discográficas tradicionales. Por el contrario, el eslogan de Trama me parece fantástico: ellos centran su atención en la música, en el producto que venden, y se valen de las ventajas de las nuevas tecnologías para producir y promocionar a sus artistas.

La tecnología no sólo cambia los soportes o los medios de producción, sino que en muchas ocasiones revoluciona al mercado en sí mismo. Al igual que a muchos periodistas les está costando entender que los blogs y las webs son algo más que cambiar el papel por la pantalla, a muchos músicos y empresarios de la música les cuesta entender que la red nos ofrece un nuevo paradigma de la producción, promoción y distribución con muchas más posibilidades para todos y mucho más justo. Ahora cualquier grupo o pequeño empresario es capaz de producir un disco y de promocionarlo en la red. Además para parte de la sociedad está comenzando a cambiar el paradigma en cuanto a derechos de autor, y eso también ofrece muchas posibilidades a todos para hacer más “música y menos plástico”, como dicen estos revolucionarios brasileños. Poco a poco se va demostrando que hay formas alternativas de producir y de ganar dinero. Apoyemos a este tipo de iniciativas.

Trama