La Tercera Ola

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Mesa redonda sobre la traza en Barcelona

Clasificado bajo: General — admin a las 11:44 pm el Martes, Octubre 25, 2005

Hace pocas semanas se puso en marcha una campaña para protestar contra el reglamento aprobado el pasado 15 de abril que permite que un agente pueda trazar las comunicaciones electrónicas privadas de los ciudadanos sin autorización ni tutela judicial.

Ateneu BarcelonèsDebido a la importancia que tiene este tema, estamos organizando un acto público el miércoles día 16 de noviembre en Barcelona. Celebraremos una mesa redonda en el salón de actos del Ateneu Barcelonès, a las 19:00 horas, con el título “taula rodona sobre la llei de control de les comunicacions electròniques privades“. Intervendrán:

· Javier Cuchí, de la Asociación de Internautas, entidad promotora de la impugnación ante el Tribunal Supremo.
· Jorge Cortell, experto en nuevas tecnologías y copyfight.
· David de Ugarte, experto en redes sociales y socio de Ciberpunk.org
· Un representante del Ministerio de Industria, promotor del reglamento, si responden a nuestra invitación

En primer lugar los participantes expondrán y explicaran el reglamento y sus consecuencias, y posteriormente se producirá un debate con participación activa del público.

Estáis todos invitados. ¡Os esperamos!.

campaña contra la traza privada sin control judicial

Mapa de situación del Ateneo Barcelonés.

Un truquillo que te puede hacer ganar independencia

Clasificado bajo: General — admin a las 1:00 am el Viernes, Octubre 21, 2005

La mayoría de las personas utilizan direcciones de correo-e que no controlan totalmente: algunos usan una cuenta de la empresa y la gran mayoría servicios gratuitos populares (Yahoo, Hotmail, Gmail, etc.). Esa situación nos deja a merced de otros. En el caso de usar una cuenta de correo-e corporativa de nuestro trabajo nos podemos quedar sin ella, con todos los perjuicios que esa situación conlleva, simplemente al cambiar de empleo. Y si disfrutamos de un servicio de email gratuito podemos perderlo si de repente lo hacen de pago, o si deja de gustarnos en un momento determinado.

La alternativa, sin embargo, no nos aporta la misma calidad. Para tener nuestra propia direccion de correo electrónico, y no depender de nadie, necesitamos normalmente ser propietarios de un dominio propio y al mismo tiempo tener contratado un espacio en un servidor asociado a ese dominio. Si bien habitualmente en los servidores baratos los servicios pop3 o imap suelen ser válidos, no podemos decir lo mismo de los programas actuales de gestión de correo mediante webmail, cuyas interfaces tienen en general mucha menos calidad que las que ofrecen empresas como Google o Yahoo.

Pero todo esto tiene una solución estupenda: utilizar el servidor de Gmail con una dirección de correo-e de tu propiedad. ¿Cómo hacerlo?. Os explico a continuación este truco, que descubrí gracias a Pere Quintana:

1. Lo primero que necesitamos es tener un dominio propio que controlemos nosotros (en PonleNombre.com los tienes ahora de oferta desde 3,95 ¤/año). También necesitaremos una cuenta de Gmail.

2. Supongamos que tenemos registrada la dirección www.isabelsancho.com. El primer paso que debemos dar consiste en redireccionar (desde el panel de control de nuestro portal de registro de dominios) una dirección de email (por ejemplo isabel@isabelsancho.com) a nuestro correo Gmail (por ejemplo a isabelsancho234@gmail.com). Una vez hecho eso ya tendremos asegurado que desde nuestra cuenta Gmail leeremos todos los mensajes que nos envíen a isabel@isabelsancho.com.

3. Nuestro siguiente objetivo es poder enviar mensajes desde Gmail usando nuestra dirección isabel@isabelsancho.com. Para eso entramos en nuestra cuenta Gmail y vamos a configuración. Allí debemos elegir momentáneamente como idioma el english (US) y guardar los cambios.

4. Después debemos ir nuevamente a settings, allí pinchar en accounts y posteriormente en add another email address. Escribimos nuestro nombre y nuestra dirección de email (en nuestro caso isabel@isabelsancho.com). Luego pinchamos en next step y después en send verification.

5. Una vez realizado ese paso, debemos ir a nuestro inbox, abrir el correo que nos acaba de llegar y pinchar en el enlace que se solicita para confirmar la nueva dirección. Después volvemos a settings y accounts y pinchamos en default al lado de nuestra nueva cuenta (isabel@isabelsancho.com).

6. Ya podemos ir a general y volver a seleccionar como idioma el español, catalán o el que deseemos.

¡Ya está!. Ahora cada vez que queramos enviar un correo desde Gmail se enviará por defecto usando nuestra propia dirección.

¿Qué hemos ganado?… :

· En primer lugar ya no dependemos de nadie: si nos cansamos de Gmail (o si se ponen tontos) podemos dejar de redireccionar nuestra cuenta de correo hacia allí y usarla mediante otra aplicación (Neomail, etc.).

· Podemos utilizar el mejor correo del mundo, con la interfaz más manejable y práctica, con una capacidad de almacenaje impresionante y con un servicio de búsqueda y clasificación de los mensajes excelente.

· Y podemos también usar nuestra cuenta de correo por pop3 configurando un cliente según las instrucciones que aparecen en las opciones de configuración de la cuenta de Gmail. De esta manera el correo que recibamos ya ha pasado por el filtro antispam de Gmail, que tiene mucha más calidad que el de la mayoría de los servidores baratos que podamos contratar.

Ya puedes controlar y ser propietario de tus cuentas de correo sin necesidad de prescindir de las ventajas de un buen servicio. Interesante, ¿no?.

PonleNombre.com + Gmail

¿Libertad de prensa o control de la información?

Clasificado bajo: General — admin a las 1:15 am el Miércoles, Octubre 19, 2005

La Revolución Tecnológica nos ha otorgado una nueva libertad: la libertad de prensa. Aunque reconocida a nivel teórico desde principios del siglo XIX, nunca nadie a nivel individual había podido ejercerla hasta hace poco tiempo. El motivo era técnico: casi ninguna persona podía lanzar un canal de radio, comprar o alquilar una imprenta y distribuir los periódicos, libros o revistas, o crear una cadena de televisión.

Sin embargo, la tecnología nos está otorgando verdaderamente esa libertad teórica, y nos concede a los ciudadanos la oportunidad permanente de expresar nuestras opiniones y de llegar a un público importante. A día de hoy cualquiera de nosotros, con una simple conexión a Internet, un servidor barato y unos pocos conocimientos técnicos, puede crear un blog de éxito, llegar a miles de lectores e influenciar a la sociedad. Ya no hay que plegarse ante los oligopolios mediáticos ni quedar a merced de los que controlan los medios. Todos los ciudadanos podemos incluso crear un periódico con cierta facilidad, o una radio online .

Y en este contexto de auténtica revolución periodística, los del viejo mundo nos la vuelven a jugar. Los creadores de opinión, los que controlan los medios de masas y los que ostentan cargo político bendecido por los medios no están dispuestos a permitir que disfrutemos tan fácilmente de nuestra recién conquistada libertad. Por eso, el grupo parlamentario de Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya presentó, poco tiempo después de estrenar la presente legislatura, una proposición de ley para regular el trabajo del periodista profesional.

En la era de la tecnología disminuye la importancia del concepto profesión. No considero al periodismo una profesión. Al igual que todos somos en mayor o menor medida empresarios, informáticos o políticos, también somos periodistas. La profesión de periodista como intermediario, elaborador-manipulador de la información y creador de opinión tenía sentido en el viejo mundo industrial, donde la centralización era necesaria. En nuestra sociedad ya no es necesaria esa centralización y el periodismo no es un caso aparte. Ahora nos podemos institucionalizar a nosotros mismos y ejercer el periodismo desde nuestra individualidad.

Por eso, en contra de lo que expresa este proyecto de estatuto, creo que la comunicación pública no requiere ningún tipo de mediación de empresas informativas ni de informadores profesionales. Propongo desde estas líneas lanzar una gran campaña por las libertades de expresión y de prensa (o periodística).

Como blogger me considero periodista, y por lo tanto quiero tener derecho a elaborar y transmitir información sin depender de nadie. Quiero, como en Estados Unidos, poder acreditarme y asistir a eventos para después poder narrarlos en mi blog. Quiero que el congreso no apruebe este “Estatuto del Periodista Profesional” ni ninguno similar, y deseo que nuestras leyes se adapten a los cambios sociales que la tecnología produce.

En breve habrá una nueva campaña Ciberpunk para que podamos vivir al completo esta nueva libertad: IN BLOGS WE TRUST.

Creative Commons vs abolición de los derechos de autor

Clasificado bajo: General — admin a las 10:06 am el Martes, Octubre 18, 2005

El pasado sábado se celebró una interesante mesa redonda en Mataró (Barcelona), dentro de la 4ª Setmana de les Noves Tecnologies per a tothom que organiza el Tecnocampus de Mataró. El acto, titulado “Creative Commons vs abolición de los derechos de autor” se desarrolló con mucha intensidad y gran participación del público. Intervinieron cuatro ponentes de gran nivel: Pere Quintana, Íñigo Medina, Ignasi Labastida y Jorge Cortell.

En primer lugar expuso sus ideas Pere Quintana, quien comenzó explicando las cuatro libertades fundamentales del software libre: el uso del programa, el estudio de su funcionamiento, su modificación y su redistribución. Pere comentó que el copyleft, además de permitir usar esas cuatro libertades, garantiza mediante la licencia que el programa y sus derivados sean libres para siempre. Esta cláusula vírica es la clave de la libertad, y es aplicable también a toda la cultura en general (no sólo al software).

Según él, las licencias Creative Commons están teniendo unos aspectos positivos y otros negativos. Como positivos se pueden destacar la publicidad y la concienciación, y como negativos que abarcan todo el espacio que hay desde todos los derechos reservados hasta el dominio público, y que contribuyen a crear confusión sobre qué es libre y qué no lo es. Pere considera que las CC están logrando que muchas personas confundan cultura libre (aquella garantizada por cláusula vírica) con freeware cultural (que sólo garantiza la libre distribución, pero no la modificación). El ponente recordó las palabras de Mako Hill, al decir que “Creative Commons ha fracasado en establecer un estándar de libertad“. Además se mostró a favor de otras alternativas realmente libres, como la Free Documentation License de la Free Software Foundation y la licencia Art Libre del colectivo francés copyleft_attitude. Pere propone reducir drásticamente la duración del copyright y aclarar que sólo son realmente libres aquellas licencias que incluyen la cláusula vírica.

Posteriormente Íñigo Medina, desde una posición pragmática, hizo un alegato en favor de las licencias Creative Commons explicando que casi nadie en el mundo habla de reducir los tiempos de derechos de autor, sino de alargarlos. Teniendo en cuenta este hecho, las 53 millones de obras que ya existen bajo licencias CC (sin contar el software), y destacando que estas licencias eliminan el papel de los intermediarios y son una gran obra publicitaria, Íñigo cree que es más práctico y útil defender las CC en vez de abolirlas. Según el conferenciante, debemos emular a Lawrence Lessig y mirar más allá de las ideas de la Internet originaria para recuperar su espírtu, en lugar de perseguir un mundo a nuestro gusto, como defiende Richard Stallman. Íñigo, en un lenguaje sencillo, explicó que “una cosa es cómo nos gustaría que fueran las cosas, y otra diferente cómo son y cómo pueden ser“. Por eso, como posición posibilista, cree que ahora lo que toca es regular y proponer alternativas posibles al copyright cerrado y por eso cree que Creative Commons es la mejor opción posible.

Ignasi Labastida comenzó expresando su sintonía con las palabras de Íñigo, y posteriomente explicó todos los tipos de licencias CC y comentó las novedades de su versión 2.5: son las primeras adaptadas a España e inlcuyen la posibilidad de citar a más fuentes a parte de las del autor, como por ejemplo su filiación. Ignasi argumentó como aspectos muy positivos de las CC su compatibilidad con otros tipos de licencias y su constante actualización. Además, el ponente anunció las nuevas licencias Science Commons, que aparecerán próximamente y que ofrecerán al mundo de la ciencia y la investigación un tipo de licencias más libres que el clásico copyright.

Jorge Cortell trazó una línea que va desde el copyright hasta el dominio público, y situó a las licencias CC abarcando todo el espacio entre ambos extremos. Expresó su desacuerdo con este amplio rango e hizo una exposición en contra de la propiedad intelectual, a la que no considera propiedad, y contra los derechos de autor, que propone que estén regulados simplemente por el derecho mercantil. Jorge destacó que los que más se lucran con el copyright son los distribuidores y los oligopolios mediáticos y argumentó que la mayor ganancia del autor no se produce con la distribución o venta directa de su obra, sino con otros beneficios derivados. El ponente defendió las propuestas del libro que está escribiendo, que se basan en el concepto de suidad (las obras en realidad no pertencen a sus autores, y por lo tanto no deben protegerse por derechos de autor).

Me pareció entender que, al venir del mismo mundo, todos los ponentes comparten más o menos los mismos objetivos pero difieren en la forma de alcanzarlos. Pere Quintana y Jorge Cortell mantienen una posición más idealista, mientras que Ignasi Labastida e Íñigo Medina se decantan por el pragmatismo. Espero que este debate continúe en la blogosfera, y que siga siendo tan interesante y entretenido como lo fue el sábado pasado en Mataró.

mesa redonda en el Tecnocampus 2005

Mataró: no os lo podéis perder

Clasificado bajo: General — admin a las 8:26 pm el Jueves, Octubre 13, 2005

Desde hace unas semanas se está produciendo un interesantísimo debate en la red sobre las licencias y los derechos de autor. Hasta estos momentos las licencias Creative Commons han sido la alternativa al clásico “todos los derechos reservados” del copyright. Sin embargo, una serie de artículos comenzada por David de Ugarte en un post denominado “Creative Commons: ¿por qué no?“, han dado lugar a una nueva alternativa: la devolución.

Este sábado 15 de octubre, a las 18:30 horas en el Centro Cívico Pla d’en Boet de Mataró (Calle Juan Sebastián Elcano, 6) tendrá lugar una mesa redonda clave para avanzar en esta interesante discusión. El acto está incluido dentro de la 4ª semana de las nuevas tecnologías para todos del Tecnocampus de Mataró.

Moderará la mesa redonda Jorge Cortell e intervendrán como ponentes:

  · Ignasi Labastida, de Creative Commons
  · Íñigo Medina, director de la Biblioteca de Las Indias Electrónicas
  · Pere Quintana, prestigioso blogger y socio de Ciberpunk.org

No os lo podéis perder. ¡Os esperamos allí!.

Mapa del trayecto desde la Estación de Cercanías de Mataró hasta el Centro Cívico (si pinchas en el mapa lo verás en grande):

NOTA: En el inicio del debate repartiremos unos folletos explicativos sobre la Devolución.

Los chistes y la cultura libre

Clasificado bajo: General — admin a las 8:55 pm el Miércoles, Octubre 12, 2005

La semana pasada estaba en casa de Pere Quintana, en Toulouse, y mientras yo navegava con mi portátil él se giró y dijo algo así como: “ya lo tengo, los chistes son libres“. Y esa frase, aunque diga algo obvio, me pareció absolutamente genial. El lunes pasado Pere publicó un post en su blog sobre la cultura libre y los chistes. Algunas frases del artículo dicen así:

El mundo de los chistes es muy interesante porque es un mundo libre: todo el mundo encuentra fantástico que la gente recoja chistes de aquí y de allá y los vuelva a contar iguales o con las modificaciones que el narrador crea oportunas.[…]

[…]la aportación artística más importante la hace la persona que cuenta el chiste. Copiar chistes está muy bien visto porque el que lo explica tiene que hacer una gran aportación a la obra final. Eso nos demuestra que la aportación de valor a una obra ya existente, es decir, la creación de obras derivadas, está bien vista por la sociedad, ya que sabe que aporta un beneficio común.[…]

[…]Para poder añadir el adjetivo libre a una obra, se debe permitir que se pueda añadir valor a la obra original, es decir, se debe permitir que la obra pueda ser modificada. La libre distribución también es importante y necesaria, pero no creo que sea tan central como la posibilidad de crear obras derivadas.[…]

Después, Pere nos cuenta por qué cree que las licencias Creative Commons en realidad le hacen un flaco favor a la cultura libre. Tan sólo una de ellas incluye la cláusula vírica, la que permite copiar, modificar y redistribuir la obra garantizando que, en el futuro, la obra y sus derivadas serán siempre libres.

Y es que esta es una verdad como un templo: sin obras derivadas no hay cultura libre. Por eso, entre otras cosas, las Creative Commons no nos sirven.


Chiste de Dilbert sobre el Copyright
Tira cómica de Dilbert

Telecentros: una buena idea mal ejecutada

Clasificado bajo: General — admin a las 12:18 am el Martes, Octubre 11, 2005

En marzo de 2003 el Ministerio de Agricultura, la FEMP y la entidad pública Red.es pusieron en marcha el programa “Internet Rural“. La idea fue buena, ya que su objetivo principal era acercar las nuevas tecnologías a los ciudadanos del medio rural y de zonas urbanas desfavorecidas. Hasta ahora se han instalado más de 1.500 centros de acceso a Internet de carácter público y gratuito en diversos municipios y se han llevado a cabo actividades de formación en los diversos Telecentros.

Recientemente he conocido uno de esos sitios en una localidad de 200 habitantes que se encuentra fuera del área de cobertura de las conexiones habituales. Este centro está situado en la antigua escuela del pueblo, cerrada ya hace años. En él hay una conexión de calidad por satélite, 6 ordenadores fabricados por INVES y funcionando casi en su totalidad con software de Microsoft, una impresora láser y un escáner.

En realidad, si alguien de este pueblo quisiera contratar ADSL podría hacerlo, pero Telefónica no le asegura que vaya a funcionar correctamente, así que los vecinos del municipio se encuentran sin posibilidad alguna de disponer de acceso garantizado de alta velocidad en sus domicilios. El Telecentro palia parcialmente la situación, ya que ofrece a muchas personas la posibilidad de conectarse. Sin embargo, si se aplicaran una serie de correcciones este programa cumpliría mucho mejor su función.

En primer lugar resulta aberrante, una vez más, que millones de euros de dinero público vayan a parar a una sóla empresa de software: Microsoft. No entiendo cómo no se aprovechan estos proyectos para formar a los ciudadanos en el uso del software libre, y cómo no se instalan en los ordenadores públicos programas libres y de calidad, que los hay en abundancia y además son gratuitos. Y por si fuera poco el favor económico a la empresilla de Gates, todos los cursillistas que pasan por estos centros aprenden únicamente a manejarse en entorno Windows, y por tanto aumenta la legión de personas que sólo se saben desenvolver en este sistema operativo.

Tampoco acabo de entender la filosofía del proyecto. Se trata de dotar de conexiones de calidad a zonas que no tienen manera de acceder a ellas a buen precio, y sin embargo tan sólo existe la posibilidad de conectarse en el recinto del Telecentro. ¿No sería mucho más conveniente abrir la conexión para que todos los habitantes de la localidad pudieran acceder desde sus casas?. Al fin y al cabo la gente aprende y usa la red desde su domicilio, y desplazarse a otro sitio siempre resulta incómodo.

Quizá eso cueste un dinero extra, pero no lo veo una excusa cuando en el proyecto se pagan partidas millonarias a Microsoft. Podrían haber instalado software libre en las máquinas públicas, y con el dinero ahorrado en licencias haber colocado antenas y haber abierto la red para todos los habitantes de los 1.500 municipios adscritos al programa. Pero claro, eso es mucho pedir en el país de los enchufetes y los monopolios.

Ordenadores en un Telecentro

La militancia ciega

Clasificado bajo: General — admin a las 12:50 am el Lunes, Octubre 3, 2005

¿Qué clase de fenómeno opera cuando personas con una gran formación y buen criterio personal se arrodillan ante sus líderes y se convierten en simples soldados?. A la mayoría de los ciudadanos, los que estamos fuera de los partidos políticos y su jerarquías piramidales, nos resulta sumamente difícil comprender qué les ocurre a los militantes de las formaciones políticas.

La semana pasada me dediqué en mis ratos libres a preguntar insistentemente a algunos amigos socialistas cuál era su opinión sobre el reglamento inconstitucional y liberticida que el gobierno de su partido impulsó unos meses atrás. La respuesta ha sido tibia: bueno, no me parece bien, pero es un aspecto secundario en la política de mi partido dicen la mayoría de afiliados con los que debatí. Sin embargo, cuando el PP propuso la LSSI no dudaron en tildarlo, con razón, de grupo liberticida y represor. Por eso digo que a los ciudadanos de a pié que estamos fuera de estas jerarquías nos sorprenden la relatividad, la subjetividad y el doble rasero con el que los militantes tratan los temas políticos.

Debido a la estructura piramidal, la disciplina de partido y la mentalidad de clan o de familia que tienen los afiliados, hace mucho tiempo que dejé de confiar en ellos. Por eso tan sólo me fío de la política real, la que promueve la sociedad civil, y únicamente admiro a las personas que ejercen su labor política (todos somos políticos en el fondo) desde su individualidad o desde asociaciones. Y es que hay una gran diferencia entre ser un socio y ser un militante: mientras un socio es una persona soberana de sus decisiones y sin disciplina de grupo, un militante acaba siendo como un recluta dentro una estructura de mandos. Unas veces el soldado alcanza el grado de general y otras se conforma con llegar a cabo furriel, pero casi siempre se somete a la doctrina del grupo y a las consignas que envían desde sus cuarteles, también llamados sedes.

En otras ocasiones la sociedad civil ha tenido que pararle los pies a los diferentes gobiernos por abusos de poder y, en este caso nos toca nuevamente recordar a los que mandan ahora y a los que les siguen ciegamente que hay determinados límites que no pueden traspasar.

 
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